jueves, 11 de julio de 2013

Qué fantástica, fantástica esta fiesta!



La de fiestas que hay en España…y además cada cual más original…En un pueblo te tiran tomates, en otros nabos, en otros hay guerra del agua, corres delante de toros, quemas muñecos, tiras petardos, pero en todas lo que buscamos es divertirnos y darlo todo.
El elemento común a todas ellas es el alcohol…te tiren lo que te tiren, la cerveza no falta.
Yo de las más famosas de España he estado en los San Fermines, eso sí solo fui a pasar el día, y madre mía, yo creo que imposible que haya más gente perjudicada por m2 en otro sitio…la verdad es que es de esas cosas que hasta que no las ves no lo crees, por mucho que lo veas en la tele, no te lo imaginas del todo hasta que no estás en medio!!
Y también he estado un año en la Feria de Abril. La verdad es que está bien, pero si no conoces a nadie en Sevilla, no puedes entrar en ninguna caseta y no es lo mismo. Yo me lo pasé muy bien porque iba con gente de allí, y he de decir que el rebujito no me encantaba, pero que allí sabe distinto y hasta está bueno!!
Y como no, las Ferias de Plasencia, que por mucho San Fermín o Feria de Abril, como las ferias de Pla, para mí no hay nada.
Como me gustan las cañitas del sábado!! De verdad que los años que fui universitaria y no pude me daba una rabia!!
Pero sin lugar a dudas, para mí el mejor día en Plasencia es el Martes Mayor! El primer martes de agosto! Porque es el mismo rollo de las cañas de ferias, pero concentrado en un día, entonces todo el mundo lo da todo!!
Y ahora voy a confesaros un secreto: me considero fan autentica de las típicas fiestas de pueblo! con su verbena típica con las mismas canciones desde hace 15 años y a la que van introduciendo cada año la canción de moda. Como mola ver a las señoras y señores bailando el pasodoble, o mucho mejor bailando “mosa bosa asi voce me mata” jejejeje
En estas fiestas no puede faltar los típicos concurso varios: de macetas, de tortilla de patata…También está el típico partido de casados contra solteros, que en realidad lo de menos es el partido, lo único por lo que se va es por el jamoncito y la cervezas de después…veis todo alcohol…en el fondo da igual el sitio y los medios de la feria…

Hay que ver lo que liamos para montar una fiesta. Y es que como las fiestas de mi ciudad no hay otra. Eso es lo que decimos todos, no nos engañemos. Como dice Lina, el Martes Mayor (y desde hace unos años el Lunes Menor son las mejores fiestas de España). Y es que en España hay fiestas de todos los tipos y para todos los gustos. Yo los he catalogado en 4 categorías:
-   Correr delante de toros
-   Disfrazarse
-   Tirarse cosas encima
-   Hacer mucho ruido
En general ganan las fiestas con toros o vaquillas de por medio. Los San Fermines son los más conocidos. La verdad es que parece increíble que venga gente de tantos países sólo para correr delante de una manada de toros bravos a las 8:00h de la mañana y durante 2 minutos, escasamente… La gente está loca. Pero dejando a parte mi opinión sobre las fiestas taurinas, es impresionante la variedad de festejos. Predominan los encierros, como La Saca en los San Juanes en Soria, o ponerle algo en los cuernos al toro y hala, que corra por el pueblo como el Toro Embolado.
A mí no es que me apasionen este tipo de fiestas, porque la verdad es que los animalicos estos con cuernos me dan miedito. Pero seamos sinceros, que la mayoría que van a estos tipos de fiestas no van por los toros, van por las cañas de luego!!
Con relación a los disfraces tenemos los Carnavales como en Cádiz o en Tenerife. Yo aún no he ido a ninguno de ellos. A los que sí he ido han sido a los de Badajoz, que no son lo mismo, pero te lo pasas igual de bien. La pena es que hace más fresco que en el resto de sitios y claro, tienes que ponerte capas y capas de ropa para no pelarte de frio con el disfraz. Recuerdo un año que salí con la gente de la facultad. Cada uno se buscó su disfraz y en el grupo podias encontrarte con una muñeca, una campesina sexy (jajajajaja, ya sé que me rio sola) un gánster, que para llevar zapatos blancos los forró con cinta de embalar blanca, y uno/a flamenca. Un compañero le pidió a su madre su traje de rociera y allí que se plantó. Menos mal que le dejó mantón, porque la cremallera trasera no le cerraba y llevaba media espalda al aire. Una de mis amiga y yo fuimos de brujas. Con escoba y todo. Pero la escoba no me duró mucho porque la flamenca vio en ella un caballo y se pasó media noche de grupo en grupo montando a caballo. Tendríais que haber visto como se movían los volantes…
Otra cosa indispensable en una buena fiesta es tirarse cosas. La más famosa es la Tomatina de Buñol. Que están todo el año esperando a que llegue el día para lanzarse tomates. Llamadme estirada si quereis, pero que asquete tirarse tomates, que estarán bien maduros y medio aplastados… seguro que huele a rayos!! No hay peor olor que a tomates pochos. Y lo digo por experiencia, que aún tengo el olor metido en la nariz una vez que fui con mi padre a un almacén de frutas donde estaban tirando cajas y cajas de tomates en mal estado. Tendría 5 o 6 años, pero qué peste!!
Otra cosita es la Batalla del Vino. Que como su nombre indica consiste en tirarse vino por todas partes. (Para los menores, mosto). Mejor que tomates, no?? Porque el vino según te lo tiran puedes tomar un buchito, pero los tomates espachurrados…
Así contado parece mentira que sea divertido tirarse cosas encima. Pero son fiestas que tienen mucho éxito. Aunque para brutos, brutos en Piornal, que en su fiesta del Jarramplas tiran nabos. En una fiesta muy curiosa, donde un vecino del pueblo se viste con un traje hecho de tiras de colores y una máscara que le cubre toda la cabeza. Este personaje pasea por las calles del pueblo tocando el tamboril mientras los paisanos le tiran nabos. Puede parecer tosco, pero en realidad es muy curioso y el traje es muy vistoso.
Por último en mi categoría personal de fiestas están las ruidosas. Me refiero a todas las que consisten en tirar petardos. Personalmente son las que menos me gustan, la verdad es que no lo puedo considerar ni siquiera fiesta. Me parece increíble que haya gente que se emocione hasta llorar escuchando una mascletà. Pero si luego eso deja un olor a muerto que flipas!!!
Me estoy dando cuenta que soy demasiado sensible a los olores… será cosa de la edad?? Ay, ay!! Que mis nuevos 20 han desarrollado excesivamente mi olfato!!
Lo que no ha cambiado es nuestra pasión por una verbena de pueblo, de esas de toda la vida, con orquesta en las que un dúo musical canta las canciones típicas que no pueden faltar en cualquier fiesta que se precie. Que da igual como bailes, que lo importante es que bailes. Que pasan de un pasodoble al reggaeton en dos canciones. Y afortunadamente la verbena es factor común de todas las fiestas ya sean de ciudades, de pueblos, de pedanías, de barrios… (Yo ya apuntaba maneras desde lo del Tractor Amarillo)
Ah! Y no me puedo despedir sin nombrar a la reina de las fiestas populares en España: Raffaella Carrá, y
Explota, explota
me explo-explota
explota mi corazón

Dice la leyenda que este país es la madre de todas las fiestas… y puede ser verdad. Aquí nos gusta una fiesta o un sarao, más que a un tonto un lápiz, y nos valen de todo tipo y condición, cualquier excusa es buena para ello. Pero las fiestas patronales, las de cada municipio, aldea o incluso barrio, no tienen comparación!!

Mundialmente conocidos son los San Fermines, o la Feria de Abril, ambas las desconozco todavía, pero creo que son ese tipo de fiestas en las que si no conoces a nadie del lugar, que fundamentalmente te de cobijo, la cosa te sale, como irte de vacaciones a Bali…

Hay otras que no son mundialmente conocidas, o menos creo yo, que no desmerecen tampoco, pero que como cada vez se han ido poniendo más de moda, pues han perdido su encanto, se han masificado, y se han encarecido, como por ejemplo el Descenso del Sella, que no hay donde poner una tienda más de campaña (gente acampada hasta en el césped de las rotondas de circulación…), o San Juan en Coruña…

Y es que cuando eres joven, te apuntas a un bombardeo y te da todo igual, vas viviendo aventuras acudiendo a fiestas de todo tipo, ya que es una forma barata de viajar, conocer gente y sitios, y te da igual sobrevivir un par de días en condiciones lamentables y sus consiguientes palizas de viaje ida-vuelta, pero con los años, que ya vamos siendo menos jóvenes, ya nos hacemos más exigentes, y sin unas buenas condiciones de alojamiento, menú, y viaje… ya en ciertos saraos no nos pillan… y eso barato, no es…

Si me centro en las fiestas patronales de las ciudades en general, he de decir que son unas fiestas sin nada de gracia, muy impersonales, mucha gente, bares de siempre pero mucho más llenos, conciertos, con la que está cayendo, o son muy poco de gusto exigente, o su por su precio más vale irte de festival, la feria a reventar y a tomar por saco de donde se encuentra, por ejemplo, la feria de artesanía y por supuesto, olvidándote de aparcar en ningún sitio medio cercano… vamos, que es como visitar la ciudad que sea pero en las condiciones más coñazo que pueda haber, y sin ver nada en realidad… Cuando eres una adolescente te hacen mucha más gracia porque sales por la noche un rato y eso es una novedad y toda una experiencia, pero pasan los años y…

En cambio las fiestas de los pueblos… esas son la releche!!! De hecho cuanto más pequeño es el pueblo, más entrañables son sus fiestas.

Por supuesto las fiestas de tu pueblo ocupan un lugar especial en tu corazón fiestero. Son tres días en los que allí se duplica como poco la población y ves a gente que puede que sólo te encuentres esos tres días y adiós hasta el año siguiente. En casa de tu abuela no cabe un alfiler, porque esos días os juntáis todos los tíos, primos y algún amigo también cae, y hay gente durmiendo por toda la casa, camas, colchones en el suelo, sofás… y comer, por supuesto en dos turnos, el de los pequeños y el de los mayores, jejejeje Dependiendo de la situación geográfica del pueblo, las fiestas son de diferente tipo, en el mío, son de carácter taurino, cosa, que hoy en día, no me gusta un pelo, pero que no me queda otra que respetar… y la maratón horaria es más o menos la siguiente:                                                                                                    

tres días que comienzan en una noche, toda ella de juerga por los bares, terrazas y la verbena de la plaza, y lo más importante, por las peñas de los distintos grupos de amigos, hasta el amanecer, momento en el que con toda tu castaña, te diriges a la plaza de toros, o a las calles del encierro, para verlo o correrlo, dependiendo de los huevos que le eches…, acabado el encierro, a desayunar churros a una plaza, y cuando el sol ya calienta, pues a dormir la mona, hasta aproximadamente las 14h (los hay madrugadores y a las 12h ya están de nuevo funcionando…) ducha y de vermouths hasta las 17h, comes, y los taurinos, pues a la corrida de toros (novillada) hasta las 21:30, ducha de nuevo, cena en familia o en la peña y vuelta a empezar la noche… y el tercer día pues estás que te mueres ya…
Pero además tenemos otras actividades para todas las edades como, misas varias y procesión, carreras populares (ya os comenté un día que había ganado una vez sin querer, jejejeje), feria de cerámica y manualidades, campeonato de futbol-sala, gymkana para niños, etc…  Lo peor es que cuando pasan estos días, sólo queda la resaca y el pueblo vacío… y hay que esperar al siguiente verano…

Una de las cosas que más me han gustado en estos años, es ir invitada a las fiestas del pueblo de algún/a amigo/a, su familia te acoge estupendamente, no te dejan hacer nada en casa, te tienen como una reina, te llevan a ver todos lo que haya, te dan de comer y beber hasta que revientes, conoces a un montón de gente (y si tienes suerte igual ligas algo…) te pegas unos buenos bailes, y encima te agradecen a ti el que hayas ido y te invitan a volver al año siguiente, qué más se puede pedir!!! Yo el año pasado aprendí a jugar a los bolos leoneses, quién me lo iba a decir, que era algo tan divertido y que no se me daba mal del todo, jejeje.

Y últimamente, en verano, como todos los fines de semana hay fiestas en algún pueblo alrededor de mi ciudad, hemos descubierto que es mucho más divertido, más barato, y más sano porque no hay garrafón, ir allí a salir de fiesta, y pegarse unos bailes con la orquesta de turno, que visto lo visto, hacen un pachangueo mucho más divertido que el que nos toca soportar en todos los pubs de todo los findes que llevamos frecuentando ya todo el invierno…

Y es que lo más bonito que hay es ver en la plaza del pueblo, al abuelo bailando el pasodoble con la nieta, mientras la nuera baila con el primo del vecino con una borrachera de no te menees, y la suegra discute con la cuñada por ver quién lleva el postre para comer al día siguiente… y es que con 20 ya me gustaba, pero con mis nuevos 20 aún me gusta más bailar un pasodoble!!!

Animaros y comentarnos cuales son vuestras fiestas favoritas!!
Si sois fans de las verbenas, aprovechar que ahora es la época y en cualquier pueblo cualquier día, pasas una noche inolvidable de verbena!!!!

miércoles, 3 de julio de 2013

Examenes...ahhhhh

20:34. Estoy en un examen de inglés. La profesora nos deja solos en el aula y qué ocurre??? Nada... Ni un susurro, ni una ojeada al examen del compañero y ya ni hablar de los apuntes que dejaste estratégicamente a mano. Yo pensaba que estas cosas no pasaban, vamos que como diría Mario Vaquerizo, es de buena educación copiar en un examen cuando el profesor sale del aula. Espera, qué oigo? Por fin mi compañera temerosa ha echado un ojillo al libro!! Se abre la veda!!!
Pss, pss, qué has puesto en la pregunta 4??
Ya decía yo que esto no podía ser cosa de la edad. Voy a un curso de inglés para antiguos universitarios y el grupo es bastante heterogéneo, vamos que somos 15 personas en edades comprendidas entre los veintitantos y los cuarentaymuchos, pero al final todos los alumnos, tengan la edad que tengan, copian. O por lo menos lo intentan. Y a veces no es que copies por desconocimiento de la materia, pero es bueno reforzar la confianza cuando sabes que tu compañero ha puesto lo mismo.
Yo recuerdo durante la carrera que en la asignatura de Hidráulica todos los compañeros decían "Si te da bien la potencia de la bomba no va a mirar nada más" pues qué casualidad que cuando yo me examiné no preguntaban por la potencia de la bomba, así que a calcular como una loca que la calculadora echaba humo!!!
Supongo que todos tenemos alguna anécdota que contar de los exámenes. Porque a lo largo de nuestra vida hemos hecho unos cuánto. Sí, ya sé que unos más que otros... Yo en un examen de inglés (años atrás) me quedé dormida. Pero no es de extrañar cuando el examen fue a primeros de septiembre, y a las 4 de la tarde, con todo el calor... Y era una "listening" y claro, no me estaba enterando de nada... Así que cerré los ojos un momentito y cuando los volví a abrir ya habían pasado las 3 audiciones... El resto os lo podéis imaginar... Jajajajaja!! Ahora me río, pero ni gracia le va a hacer a mi madre leer esto...
Aunque para buena anécdota la que comparto con Lina del primer exámen que hicimos en septiembre en la universidad. Era de biología y botánica. En realidad era sólo de biología, porque la parte de botánica ya la teníamos aprobada. El caso es que como eran dos materias pues lo dividian en dos días. El primer día botánica y el segundo día biología. Incluso llamé a la facultad para confirmarlo. Aún así, nosotras muy precavidas, decidimos irnos en el bus de por la mañana del día anterior al examen para estar tranquilas y poder repasar juntas... Pues nada más bajarnos del bus a Lina le llega un sms (era lo que había antes) de un compañero que ponía "L, por qué no has venido al examen??" Y en ese momento casi morimos!!! Còmomque no habíamos ido al examen?! Claro que no habíamos ido porque era al día siguiente, no!?!? No es que corriéramos, es que volamos a la facultad y por las escaleras nos ibamos cruzando con los compañeros que ya salían. Si las miradas matasen alguno habría caido fulminado. Cuando llegamos al aula sólomquedaba un chico por terminar... Normal si tienes en cuenta que llegamos al examen una hora y media tarde. Le dijimos a la profesora que veniamos de lejos, en el bus, y que nos haían tenido parados en la carretera por un accidente y nos dijo muy amablemente "sentaros y sacad un boli". Yo me senté más rápido que Flash, que no le diese tiempo a cambiar de idea a la profesora. Y en ese momento Lina me mira y me dice "sin repasar ni nada??" Jajaja! Qué estado de nervios!! Pero la profesora fue n cielo, nos dejó acabar tranquilamente el examen, incluso nos dio el mismo tiempo que al resto de los compañeros. Lo raro fue que el otro chico estuvo casi tanto como nosotras... Llegaría tare también??
En nuestro favor diré que la culpa no fue del todo nuestra porque los profesores hicieron un cambio de día de última hora y a nosotras nadie nos avisó...
Pero después el día estuvo genial, sin presiones, sin agobios. Era como si nos hubiesen regalado una tarde. Nosotras que habíamos planificado estudiar, nos fuimos de tiendeo, paseando tranquilamente, con los deberes hechos, sin necesidad de madrugar para ir al examen al día siguiente! A la noche nos fuimos a cenar el comando treintañeras, que por aquel entonces no teníamos ni 20... Y tan contentas!
Y sin repasar ni nada aprobamos el examen!! Jiji

Jejejejejejeje no puedo dejar de reírme al recordar la cara que se nos quedó al bajar del autobús, tan contentas  e inocentes y leímos el SMS…yo al principio creía que era una broma, pero no, al llegar a la facultad descubrimos que no, y bueno lo demás ya os lo ha contado Tina. En mi defensa diré que las miradas que matan fueron producto de su comentario: “y como es que llegáis tan tarde al examen?? “  Vamos que lo menos que pude hacer es mirarle mal…
A mí en la época de exámenes lo único que me gustaba es que quitaban las clases, y madrugabas menos.  Desayunabas tranquilamente, y depende de lo cerca estuviera el examen ya tu vida era una o otra:
-          6 días para el examen: te levantas a las 9:00, desayunas tranquilamente viendo los informativos de la tele y/o Mª Teresa Campos (era la reina de las mañanas de por entonces…la cago al irse a la 3 claramente..). Charlabas con alguna compañera con la que vivías. Si su examen también estaba lejos, charlabais más de la cuenta. Te sentabas como a las 10:30 en el escritorio. Sacabas los folios. A ver son 130 folios, tengo 6 días…va voy sobrada.. me acuerdo de casi todo…hoy me lo tomo de tranqui. Veías la novela, bajabas a comprar comías, siesta, un poco de estudio, pero en cuanto oías un ruido en el salón, salías para hacer un descanso. Va si total hoy es de tranqui…
-          5-2 días para el examen: estudiabas mucho más que el día anterior, pero tampoco con mucho estrés, porque la cosa se veía lejana…seguías haciendo parones y descansos, cada día menos, pero los hacías.
-          Día anterior al examen: ahhhhhhhhhhhhhhhhhh no me da tiempo que horrible!! Y estudiar y estudiar e incluso sin dormir al examen. No me vuelve a pasar, la próxima vez empiezo a estudiar antes…jaja (esto es totalmente igual a la frase: es la última vez que sucede algo entre tu y yo. El 99% de las veces volverá a ocurrir) al siguiente examen andabas igual.
-          1 minuto después de entregar el examen: Dios mío soy tan feliz…es todo tan hermoso…
Y es que los descansos en casa o en la biblioteca eran lo mejor. Anda que no me reído yo en estos periodos…te ponías a ver la tele y hablar de cualquier idiotez y terminabas llorando de la risa, y en vez de media hora llevabas hora y media de parón. Vamos que los parones reales eran cuando nos íbamos a estudiar…además siempre mandábamos a una compi que estudiaba en la Ponti (no nos engañemos ella siempre tuvo menos que estudiar, lo hacíamos por eso, en la ponti ya se sabe…además me juego 100 euros a que no lee esto..) a comprar al chino y nunca olvidare los gritos que le dábamos desde la ventana para que la gente la mirara..éramos  verdadera chusma..jejejeje
Después, aunque  nos creemos que al terminar nuestra vida lectiva, los exámenes desaparecen, no es del todo cierto… a diario en el trabajo me encuentro con momento en los que parece que estoy en un examen…la misma sensación…leo los papeles, trago saliva, no sé qué hacer, vuelvo a leer, por dios que se me ocurra algo…y así hasta que se me ocurre, y luego tengo a mi jefe (al que a veces adoro y casi siempre odio) detrás preguntando y cuando se lo enseño: no me gusta. Y es que a él la primera vez no le gusta nada…los anchos de las columnas no son iguales, no me gusta el color, porque has puesto esto…vamos que a la primera cateo todos los documentos que le hago. Luego a la tercera incluso me dice que está bien y le encanta. Y cuando lo entrego, tengo exactamente la misma sensación que cuando le entregaba un examen al profesor…liberación total hasta el siguiente…lo malo de hoy en día es que no son cada 3 meses, suelen ser casi a diario… que cruz…pero también  he de decir que aquí también hay descansos y risas entre examen y examen, y que como en la época universitaria, es lo que más me gusta.


Ay los exámenes…esas pesadillas que aparecían cada 3 ó 4 meses y que se quedaban una temporadilla con nosotros…todos hemos soñado alguna vez con ellos y todos los hemos pasado como hemos podido. El otro día tomando algo en un bar, había un grupo de amigos que acaba de salir de un examen y conforme iban llegando iban comentándolo. A unos bien a otros no tan bien, pero todos estaban contentos porque ya habían terminado. Y si, la verdad es que me dio una nostalgia…seguro que a vosotros alguna vez también os entra nostalgia…pero bueno en el fondo la vida está llena de exámenes, y aunque vamos madurando y creciendo, en el fondo a los 30 nos enfrentamos a ellos como cuando teníamos 20, lo que me ayuda a seguir pensando, que no cumplimos 30, sino 20 y 10…

miércoles, 26 de junio de 2013

BENDITOS BARES!!!



Aprovechando que la Coca Cola ha declarado el día 29 de junio, día internacional de los bares, nosotras también queremos hacer nuestro homenaje a estos lugares tan maravillosos donde hemos vivido momentos irrepetibles. Dicen que hay un bar por cada 135 personas aproximadamente, así que en este país hay más o menos 333.334 bares. Seguro que vosotros también tenéis vuestro favorito y un montón de vivencias en ellos!! No lo olvidéis y este finde id a los bares a darlo todo!!
La verdad es que no recuerdo muy bien la primera vez que fui a uno de ellos. En este país, el bar es algo que tenemos muy arraigado, y es fácil ver a niños muy pequeños en ellos. Como dice Sabina, solo en Antón Martín hay más bares que en toda Noruega…
Una de las razones por las que me gustan los bares, es porque en ellos puede estar gente de todas las edades y divertirse por igual. No importa si tienes 18, 35 ó 80 años. Cuando vas a un bar con amigos, gente del trabajo o incluso amigos de tus amigos siempre te lo pasas bien. Y es que los bares tienen eso, o al menos para mí lo tienen, te trasmiten buen rollo, y da igual que sea la primera vez que entres, en seguida te sientes como en tu casa, e incluso te unes a la típica conversación de bar: “pues yo creo que CR7 es mucho más completo que Messi…”  “pero que dices macho, anda me vas tu a comparar a Messi con nadie...” o “a mi si me dejaran, arreglaba este país pero en 2 días…” y es que en los bares principalmente se arregla el mundo, si es así, nos arrancamos y en media hora hemos conseguido arreglar todo lo que los políticos en 10 años no han sabido hacer…además que el arreglo del mundo aumenta exponencialmente respecto las cervezas/vinos o copazos que vayamos tomando…jejeje
Otra cosa por la que me gustan muchos los bares es por cómo saben las cañitas en allí… yo que queréis que os diga, pero no me sabe igual que si me la tomara en mi casa. Y es que tomarse una cervecita teniendo una conversación divertida o entretenida después de un día de curro o estudio, es de los placeres de la vida que no deberían perderse nunca.
Todos tenemos o hemos tenido algún bar muy nuestro. Ese en el que no te preguntan lo que quieres, porque ya lo saben. Allí sí que te sientes como en casa, porque ese lugar forma parte de ti. Yo tuve un bar muy mío. En él pase muchas noches divertidas con mis amigas, muchas Nocheviejas, incluso llegue a servir alguna que otra copa o algún que otro chupito…El día que me entere que se cerraba, de verdad que fue una noticia muy triste para mí. Es como si un amigo de toda la vida te dice que se va a vivir a Múnich, y te sientes apenada. Los primeros días cuando sales y tu bar ya no está abierto, te sientes vacío, y ningún bar te gusta ni la décima parte de lo que te gustaba “LA VARITA” que así es como se llamaba. Bueno que se sigue llamando, pero la verdad es que un bar no es solo el local o el nombre, sino que un bar es el dueño, el camarero, la música y todos los que se sienten como en casa en él. Por eso si alguna de esas cosas cambia, el bar también lo hace.
Yo este finde me voy al pueblo de mi madre en Badajoz. Es el sitio donde más bares he visto yo en mi vida. Tiene un 600 habitantes y yo he llegado a ver 9 bares…ahora la verdad es que solo quedan 4, pero aún así prometo celebrar y mucho el día de los bares, porque me encantan!!

Ay los bares… que sería de nosotros sin ellos!!!
Seguro que al ver el título de nuestro post os ha venido a la mente vuestro bar favorito. Y es que aun inconscientemente todos tenemos un bar en el que echamos el rato, ya sea por la música, por el ambiente, por los pinchos o por los camareros. Ay, Los camareros! esos psicólogos encubiertos… Que vas por la mañana y nada más verte la cara saben si necesitas un café bien cargado en vez del descafeinado que tomas habitualmente. Y es que los españoles somos más de bar que de casa. A cualquier hora encuentras un bar abierto, ya sea para desayunar, tomar el almuerzo o lo que sea. Vemos el fútbol en el bar (cómo olvidar el momento “bailando la conga” cuando ganamos el mundial), celebramos los cumpleaños en el bar, nos enteramos de la actualidad en el bar… Así es que en España hay tanta cultura de bar que puedes encontrar un bar-museo, un bar-tienda de souvenir, un bar-videoclub. Vamos, que si no has encontrado tu bar, es porque no sales mucho…
En mi vida, y no me malinterpretéis, he ido a muchos bares, pero como dice Lina, como La Varita ninguno. Yo en este post quiero hacer un homenaje al bar-pub-discoteca-after que fue La Varita para mí. Cuando estaba en el instituto, en COU ya se hablaba de La Varita. Los hermanos mayores de mis amigos cuando salían de fiesta iban allí. Era un local que molaba. Y tímidamente íbamos algún día a tomar una cervecilla. Y ese ratillo con los años acabó convirtiéndose en toda la noche. Muchos sábados llegábamos allí temprano, a tomar la primera, y hemos salido directos a por el desayuno… Esas noches en las que las horas pasaban como un suspiro. Y no os creáis que era un bar grande, pero sí era un gran bar. Y cuando no cabíamos dentro nos quedábamos fuera porque tenía una ventanilla donde colocaban una especia de barra y cuando hacía buen tiempo era una muy buena opción. Buena música y sobre todo buena compañía. Porque los parroquianos habituales pasamos a ser colegas, porque cuando tenías algo que celebrar, los celebraban contigo (con un clásico chupito de Chivas). Como los aniversarios de La Varita, que lo celebrábamos como el cumpleaños de un amigo más. Con la única diferencia de que los que volvíamos a casa con un regalito éramos nosotros. Un CD, broche, una cajita. Todo con el sello personal de LM y S. Ellos son el alma de La Varita. Bueno, tengo que aclarar que el bar se llama Varita Mágica, pero para los amigos La Varita.
Llegamos a pasar tanto tiempo allí, que nuestros amigos y conocidos si querían vernos no les hacía faltar llamar para preguntar dónde estábamos, porque siempre estábamos allí. Puede parecer que nos hemos pasado más de media vida allí, pero no es tan así, teniendo en cuenta que estudiábamos fuera de nuestra ciudad y sólo íbamos por allí en fines de semana salteados. Pero aunque parte de mi juventud la hemos pasado allí, no considero que me haya pasado media vida en el bar, más bien en casa de unos amigos, donde nos reuníamos cada X tiempo para saber de nuestras vidas. Recuerdo un año, una Nochevieja que desde allí llamamos a un amigo que estaba en las Américas. Él celebrando el cambio de año en hora española en la playa y nosotras peladas de frío.
Qué cantidad de buenos recuerdos… Por eso cómo dice Lina, cuando nos dijeron que se traspasaba el local, sentimos como si despidiéramos a un amigo que se iba de la ciudad para siempre y no íbamos a volver a ver. Nos despedimos de las brujitas que colgaban de las paredes, de los cuadros de Jorge Blass y Pepe Carroll, y de la buena música (Janis Joplin, The Sunday Drivers, Lori Meyers) como dice el anuncio de Cola Cola, perdimos 100 canciones... y nos quedamos sin meeting point. Y ahora vamos de bar en bar como pollo sin cabeza… (jajaja, qué dramática me he puesto) pero sí que es verdad que aunque vamos a otros locales no nos hemos hecho a ellos.
Por eso este sábado, yo me tomaré un chupito de Chivas en honor a este bar que




Esperamos que este finde lo paséis muy bien homenajeando a los bares, recordando esas miles de anécdotas que nos han ocurrido en ellos, e incluso la de miles de parejas que se habrán conocido o se habrán atrevido a conocerse en uno de ellos. Creo que es una buena fecha para revivir las fiestas universitarias (que sería de Salamanca o cualquier ciudad universitaria sin bares…) y salir a divertiros, porque como ya sabéis los 30 son los nuevos 20!
No lo olvidéis!  Y recordar que superar la resaca ahora cuesta más que antes, no es por la edad, es por la cantidad de resacas acumuladas…

miércoles, 19 de junio de 2013

Move in on



Move in on se denomina a la acción de mudarse en inglés y yo siempre he intentado recordar este phrasal verb con la coña de move in on=movidón… Y es que las mudanzas son un estrés absoluto, el antes, porque preparas todo y vives sin vivir en ti, el durante, porque acabas sudando y mucho, el después, porque siempre acabas perdiendo algo por el camino…Nunca nos cambiamos de casa familiar cuando era pequeña, ni de adolescente, pero entonces llegó el momento de irme a la universidad y ahí ya aprendí lo que era bueno. Primero estuve viviendo en la típica residencia de estudiantes, donde, como es típico, no es que tengas demasiado espacio donde poner demasiadas cosas. Bueno, pues aún con esas, cuando fui a recoger las cosas para el regreso en verano, se habían multiplicado como por tres (en realidad, poco tampoco es que hubiese llevado poco inicialmente, porque yo soy muy de por si acaso, meter de tó!!! Y venga, coge caja, baja bolsón, venga maletas… y vuelves con el coche como los que cruzan el estrecho en verano rumbo a Marruecos, pero en dirección contraria…
Cuando me fui a vivir a un piso compartido, la operación fue la misma, pero claro, el resultado final no. Cuantos más años pases en un piso, exponencialmente vas acumulando más y más de todo, porque aquí ya tienes todas las áreas ocupadas, habitación, baño, cocina, salón…Y el día que te vuelves… lo tienes que hacer ya en furgoneta… y la pobre a reventar también.
Que digo yo, cómo es posible que sin un duro, acabes acumulando tanto de todo?? Lo gracioso viene cuando llegas a tu casa, a la familiar de toda la vida… y tu madre empieza casi a convulsionar porque no hay donde narices meter todo eso… y claro no lo vas a tirar ahora, primero porque seguramente te lo vuelvas a llevar en algún momento (ja, ja ja), y segundo, porque son tus cosas y punto, y las vuelvas a usar o no, de recuerdo ahí permanecerán por los siglos de los siglos amén (hasta que a ella se le hinchen las narices y haga limpieza)… Así que como se pueda, se van incrustando las cajas y las cosas en armarios, estanterías, trasteros, bodega…
Y entonces una vez que has quitado todo de en medio, y ya estás saturada, decides que poco a poco, ya irás abriendo bultos y limpiando y reubicando las cosas con calma… y a las semanas, empiezas con uno, y te eternizas. Porque claro, mira qué recuerdos, uy, y ahora esto lo pongo aquí, uy, mejor no, aquí entonces, no me convence como queda, mejor le busco otro sitio, sigo sacando otra cosa, uy, pero mira aquí, lo que he encontrado en esta otra caja, mis fichas de preescolar, que mona era yo, uy, que tarde es, si he quedado para tomar una caña, ya lo dejo así hasta mañana, o pasado, o la semana que viene…total, que han pasado años y hay cajas que todavía están sin abrir… pero tirarlas, ni hablar!!!!
Y cuando te paras a pensarlo, te das cuenta, de las cosas que acumulas y que en realidad, si no las usas, no sabes ni dónde las tienes, no sabes ni lo que tienes, y además es casi imposible sacarlas de su ubicación sin poner patas arriba media casa… para qué las guardas???? Siempre te consuelas diciendo que no vaya a ser que lo necesites, y justo lo hayas tirado…jejejeje
Y mi madre la pobre no se cansa de decir, a ver cuando tienes tu casa y te lo llevas todo!!! Y la muy ilusa lo que no sabe… es que cuando eso suceda, en el hipotético caso, que no sé yo…, no me llevaré esos trastos viejos de solera juvenil, que no concuerdan en nada ni con nada ya…, porque querré poner mi casa monísima, pero adaptada a mis nuevos 20 o los que me caigan por entonces!!

Ay las mudanzas…como todo en esta vida tienen sus cosas buenas y sus cosas malas. Para mí es algo bueno porque supone el comienzo de algo nuevo, como cuando cambias de año, y te propones hacer las cosas de otra manera e incluso hacer otras cosas. Mudarte te da la oportunidad de conocer a gente nueva, otros barrios, otros parques para correr, otros bares (benditos bares!) para emborracharse, otros supermercados….
Mudarte también te da la opción para ir poniendo las cosas a tu gusto. Poner en practica ideas que vas cogiendo, pues me gustaría tener el armario así, o el mueble del salón de otra manera, o quiero empapelar la pared como la tiene mi prima…y así poco a poco vas haciendo de tu casa un lugar más tuyo.
Y lo malo de la mudanza…pues es la mudanza en sí. Es decir intentar meter tu vida cotidiana en 8 cajas (o las que sean) sin llegar a desesperarte…porque, cuando te mudas: de dónde salen todas esas cosas que ni si quiera sabes que tenías? Esto también tiene su parte buena…en cada mudanza, por lo menos yo, me encuentro un par de vestidos y unos zapatos que no me acordaba que tenía y que son preciosos! Pero por dios como he acumulado tantas tazas, o tantos DVDs, o porque narices me compraría yo el exprimidor que no he usado en mi vida!
Y cuando consigues tener medio recogida toda la casa, llega algo peor, muchísimo peor, y de lo que no te habías acordado…EL TRASTERO. Pero dios mío como se pueden acumular tantísimas cosas allí?? Libros, apuntes, ropa, patines, bici, cajas y más cajas y hasta el traje de la comunión! Q horror…y es que si no lo has necesitado en los últimos 3 meses, porque tenemos todas esas cosas ahí?? Creo que nos creamos demasiadas dependencias a lo material.
Me da mucha envidia, la gente que tarda en mudarse, lo mismo que yo en recoger solo los zapatos… en el fondo creo que cuanto mayor espacio tienes, más cosas acumulas.
Yo he vivido muchas mudanzas ya, tantas que ni me acuerdo de cuantas exactamente, pero al final por mucho esfuerzo que conlleven, creo que casi siempre te mudas hacia algo mejor, y todo cambio cuesta, pero si es a mejor es algo que se hace con mucha más ilusión. Y con eso te tienes que quedar. Con la ilusión que trae todo cambio.

Qué ilusión hace cambiarse de casa, empiezas a planear cómo colocaras los muebles, estás pensando en cambiar las cortinas, que seguro que parece la casa como nueva. Ay! Que de ideas se te ocurren. Lo que no pensamos es en la cantidad de cosas que tenemos y que todo eso hay que empaquetarlo. Empiezas por las cosas pequeñas, que en una cajita te caben de sobra y piensas Esto está chupao!, pero no. Lo que empezó siendo una cajita se ha convertido en medio almacén!! Mil cajas de todo tipo de tamaño, pero todas muy bien etiquetadas, eso sí. Que lo hemos visto en las películas americanas cuando ponen Kitchen, Bedroom. Muy bien, pero qué hay dentro?¿? A saber qué metiste en aquella caja…
Pero lo peor de la mudanza no es empaquetar las cosas, lo peor es transportarlas, que pones la caja en el suelo, empiezas a llenar… y luego tienes que llamar al increíble HULK para que la levante.
-Pero si solo he metido cuatro libritos…
-Sí, pero los de Ken Follet!!!
Pero es que no sólo tenemos libros… El ajuar que te ha ido haciendo tu madre, la cubertería que te regalaron tus tíos cuando te independizaste, los apuntes que vas arrastrando allá donde vas por si alguna vez te presentas a las oposiciones (y que para entonces ya estarán desactualizados, que no me valdrá ni el temario común), la mesa y las sillas de camping, esas que compraste en LIDL porque era una oferta buenísima, algún que otro mueble: zapatero, escritorio, lámparas… Y ya no hablemos de las cosas de la cocina: cazuelas, sartenes, ollas, platos, vasos… Vamos que al final vas como los caracoles con la casa a cuestas, y lo que parecía muy bonito, estrenar casa nueva, se convierte en una pesadilla!!!
Empiezas a desempaquetar cosas y te das cuenta que fuiste empaquetando como si jugaras una partida de TETRIS para aprovechar todos los huecos de la caja, y donde pone Kitchen hay alguna que otra toalla y los mandos del DVD. Pero el problema está en que no sabes dónde estará el DVD!! Así que empiezas a sacar cosas y cosas y cosas…. Y cosas y cosas y cosas!!! Y cuando lo tienes todo fuera te das cuenta de que en las películas americanas las cajas están vacías…
Otro paso indispensable de toda mudanza es ir a IKEA. Las cajas están muy bien pero el salón queda mejor con un par de muebles… Aquí es cuando empieza la feria! Que si ya es trabajoso ir a Ikea, recorrerte tooooooodos los expositores, y finalmente para coger el artículo que tu andas buscando que seguro está en el último pasillo, llegas a casa y te tienes que poner a estudiar!! Libreto de instrucciones de montaje.
·         Paso 1: saca las herramientas que vas a necesitar (Paso 1b, ir al Chino a comprar herramientas)
·         Paso 2: protege el suelo para que no se te estropeen los muebles (tenía que haber protegido también las paredes de la escalera…)
·         Paso 3: si tienes dudas llama a Ikea (porque si no te aclaras con el dibujo seguro que te aclaras con las explicaciones… no sé que deciros…)
·         Paso 4: contar las piezas (este es el fácil)
·         Paso 5: que tu abuela ponga una velita al santo para que te salga todo bien (este paso no viene en el libreto pero puede resultar muy útil)
Después de estos 5 pasos ya lo tienes todo para ser el perfecto bricomanía!
Al final te pegas una paliza enorme para montar, limpiar y dejar la casa nueva habitable y que no parezca un mercadillo. Qué satisfacción!
Pero no estés tan contento my friend! Que seguro no será la última mudanza que hagas en los nuevos 20.