viernes, 17 de enero de 2014

El peor regalo de Reyes...


Ya estamos de lleno en el 2014. Y supongo que al igual que Lina, Tina y la mayoría de los españoles, tras sobrevivir a las cenas previas a navidad, Nochebuena, Navidad, fin de semana, pasado Fin de Año y Año Nuevo, otro fin de semana con Reyes para rematar… Y todo eso con las correspondientes prisas, compras, aglomeraciones, batiburrillo de gente con la que quedar, a la que llamar, ruta de belenes que ver, comer y comer, beber y beber, no dormir y no aprovechar ni una tarde para ponerse al día con los estudios varios y asuntos pendientes… pensé que la paz y la rutina no llegaría nunca… entre resaca y resaca como que lo echaba de menos, aunque a la semana, ya la estoy echando de más…

Y es que cuando ya pasa todo se me queda un poco de vacío raro, de presión por conseguir y llevar a cabo los nuevos propósitos (y pensar: “pero esta vez lo hago bien de verdad, éste va a ser mi año!!” Y luego temer que te paso lo de los veintitantos anteriores, jejejeje… De hecho, no sé si también os pasa a vosotros, pero a mí no me empieza el año nuevo hasta el día después de Reyes, cuando cada uno vuelve al tajo y las luces se apagan y desaparecen… y yo echo otra tarde en quitar, recoger y guardar de nuevo, todos los adornos en el trastero, esperando las siguientes Navidades… Me es un poco triste la verdad, pero supongo que necesario, jejejeje!

Y es que la Navidad me requeteencanta!!! Pero me deja agotada al final… En un principio me agobia, incluso un par de semanas antes… porque pienso que ya está ahí y hay mil cosas por hacer y comprar. Tengo que hacer el calendario de cenas y eventos, y no me llegan los días…, me tengo que ir al trastero y bajar en varios tiempos las cajas de decoración y ponerme unas cuantas horas con ello, vamos, literalmente montar el belén, el árbol y todo lo demás. Pienso que tengo q ponerme al día con un montón de cosas que llevo atrasadas y por las tardes al no tener clases, podría aprovechar pero antes de que lleguen ya tengo remordimientos porque sé que no voy a hacer nada, salvo andar todo el día por ahí pasándolo fenomenal, qué se le va a hacer… y todos los años pienso: “el año que viene antes de Navidad lo tengo ya todo organizado, bla, bla, bla…” y un año más la cosa sale igual… jejejjeje Pero es una época muy guay, entrañable, divertida, feliz, mágica, y también estresante, irritante, frustrante, triste, melancólica… vamos que en unos días tu estado de ánimo sufre lo que yo llamo “un completo”. Perfecto para terminar y comenzar un ciclo.

Y si echo la vista atrás, desde que era pequeña, mis Navidades y cambios de año han tenido siempre estos ingredientes, con las actividades un poco diferentes dependiendo de mi edad, pero las mismas bases. Y sigo sin entender mucho cómo no le encantan a todo el mundo…

Lo que me sigue trayendo quebraderos de cabeza siguen siendo los Reyes Magos. Si, si… esos tres, siempre me tienen “contenta”… desde bien pequeña… Todo empezó desde que tengo uso de razón, y cada vez que quería algo genial y maravilloso, mis padres me decían que se lo pidiese a los Reyes… y siempre faltaba demasiado tiempo para su visita, qué casualidad! Y qué pasaba cuando los Reyes llegaban por fin? Pues que no sé por qué motivo, muy mala caligrafía debía de tener yo, porque me traían alguna cosa de la lista, y el resto, lo que les daba la puñetera gana… y nunca eran cosas más divertidas y geniales que las que yo había pedido. Otras veces, me traían algo, dejándome una nota en la que me obligaban a compartirlo con mi hermana (genial también…) o hacían la gracia de, primeramente, traerme carbón y después de mi sufrimiento inicial… aparecían los regalos, lo cual tampoco era divertido. Para colmo, cada vez que pasábamos por delante de una pintada que había en un muro del parque y que ponía: “Los Reyes Magos son los padres. Fdo.Anarquía” (menudos hijos de… los que lo escribieron), mi padre, que es un gran pedagogo, se dedicaba a decirnos: “leed, leed bien y aprendéroslo...” (hay que ser…) Y claro, atando cabos, no tardamos muchos años en descubrir el pastel… y al carajo la ilusión y los nervios de la noche de Reyes!

Para vengarnos, el año que mi hermana y yo tuvimos clarisísimo que habíamos descubierto el gran secreto, urdimos un plan para la noche de Reyes. Mis padres se iban de cena-baile con sus amigos al casino, y nos dejaban cenadas y viendo un par de películas y con la orden de acostarnos medio pronto… Así que ese año, esperamos un rato a que se marchasen y decidimos seguir con la tradición de dejar la zapatilla debajo del árbol, pero esta vez a lo grande. Sacamos absolutamente todos los zapatos y derivados que encontramos por casa de los cuatro, y llenamos todo el salón y el pasillo de zapatos!! No pude ver el careto que se les tuvo que quedar a mis padres cuando llegaron a las tantas medio piripis y vieron aquello. A la mañana siguiente cuando nos levantamos para abrir los regalos estaban todos recogidos y guardados, pero mis padres muy contentos no estaban, jejejeje A partir de entonces, como ya no había que guardar las apariencias con los regalos nos caían cosas mucho más útiles y necesarias, que se acordaban durante los dos meses previos tras tensos debates entre mi hermana, mi madre y yo. Y también se decidió, que era mucho mejor regalar según qué cosas para Papá Nöel, porque así teníamos días de vacaciones para poder jugar más y mejor, porque lo del día de Reyes mira que es mala fecha si lo piensas con lógica…

Últimamente, con estas edades tan adultas que ya tenemos todos en la familia, la logística que se sigue para simplificar el follón de los regalos Navideños es la siguiente; unos días antes de Navidad cada uno hace una lista de regalos (yo la mía la voy haciendo sobre la marcha a lo largo del año, jejeje) y de ahí se intenta encontrar y regalar lo que corresponda, y además se pone un dinero común para pagarlos. Se trata así de acertar y agradar a los regalados (porque sino, te cae otro pijama cuando tú te habías comprado uno la semana anterior monísimo) y simplificar la comedura de cabeza de los regalantes. Aún con esas, siempre hay fallos… como la típica gracia de no encontrar precisamente el ticket de algo que se quiere cambiar o devolver, o pedir ticket-regalo con el que luego no te devuelven el dinero, o hacer un “vale por…” porque el regalo no llega a tiempo, jejejeje

Cierto es que desde que supe el gran secreto, las Navidades no volvieron a ser lo mismo, pero últimamente yo me he empeñado en recuperar mi ilusión, y allí que voy yo el día 5 de Enero a la cabalgata (que por cierto, la de este año era de crisis profunda, carrozas súper cutres con caramelos como piedras para matar a los niños) casi tan contenta como si me hubiese tocado la lotería el 22. Me encanta ver la calle atiborrada de niños, voces, caramelos, confeti… Y la cena de amigos que suele ser esa noche ni te cuento, y finalmente levantarme medio pronto… 13h del mediodía, ver el árbol abarrotadito de regalos para todos y abrirlos… a pesar del resultado final de la cara del regalado, mola mogollón!!!

Y todo este rollo que os he soltado viene a colación de lo siguiente. Por casualidad me topé con éste post, y qué queréis que os diga… creo que al final yo no salí tan mal parada. Madre mía qué horror de cosas, porque no se pueden considerar ni juguetes!! Pero echad una ojeada vosotr@s mism@s: http://unamadremolona.com/2013/09/16/top-los-30-peores-juguetes-de-la-historia/
En estos casos más valdría que no te regalasen nada!

 
Pasados unos días me encontré con que a un amigo le había regalado lo siguiente:

 




Y supongo que si no lo conocíais al igual que me pasó a mí, no sabréis qué es ni para qué sirve. Yo pensé que era un espermatozoide gigante de adorno, y que la placa oscura era solar y que serviría para cargar los smartphones o algo así. Gracioso pero menudo trasto… Pero no, busqué en google qué carallo era un Otamatone (que era lo que ponía en la foto) y me quede a cuadros con el resultado.
 
Se trata de un nuevo instrumento musical japonés, que a mí me ha parecido horrible y friki a más no poder… Pobre vecinos!!! Para que os hagáis vuestra opinión aquí os dejo un par de vídeos ilustrativos:

 
 

Os ha encantado, verdad?? Bueno pues si verdaderamente a alguien le ha molado, aquí os dejo la propia página del invento para que os documentéis bien:  http://www.otamatone.com/category/history/

Y aquí en España ya se puede comprar en algunos sitios como en Curiosite, o pedirlo por Amazon o en la propia página, etc…, por el módico precio de 30 euros, lo cual me parece una bonita manera de tirar el dinero, pero seguramente alguien piense que no, y esto se acabe poniendo de moda.

Vamos que prefiero que me traigan el pijama, las bragas, los calcetines y hasta los juegos y libros de inglés que de pequeña no me hacían ni medio gracia, antes que ésto… Lo bueno que tengo ahora, es que a mis ventitodos, tengo potestad para hacerme autoregalos!! Y con esos no hay fallo, jejejeje y por si fuera poco, llegan las rebajas (de las cuales no os voy a hablar porque ya os di hace meses unas clases), y ahí sí que arreglas cualquier mal regalo previo, jejejeje
Y ha vosotr@s qué os han traído los Reyes Magos???

miércoles, 8 de enero de 2014

Resaca Navideña

Esta mañana cuando he llegado a la oficina, la frasemas repetida ha sido: Feliz año nuevo!!Y es que hasta cuando podemos decir esta frase? Podéis pensar que hasta que ya hayáis visto a todo el mundo, pero que pasa si a alguien no le veis hasta marzo??  Para resolver esta duda he consultado con la web: www.protocolo.org, donde aparece la siguiente información:

Ni el protocolo ni la etiqueta contemplan una regla o norma sobre este asunto. Es una cuestión que tiene más que ver con la costumbre, que en cada lugar puede ser distinta. Lo más habitual es felicitar el año los primeros días de enero mientras aun duren las fiestas, hasta el día de Reyes. No obstante puede que te encuentres a una persona unos días después y felicitarle el año. Si hubiera que poner una fecha, sería la primera semana de enero de forma aproximada. Así que ya sabéis…estáis a punto de pasar la barrera…

Y vosotros, ¿Qué tal habéis empezado el año? ¿Muchos planes nuevos para este año? ¿mucha resaca pos navideña?

Yo la verdad es que si…lo que me ha costado esta mañana levantarme y venir a trabajar. Es que en mi cuerpo solo había desidia! Y es que después de tantos días de fiesta, de comida, de viajes, dormir mucho…etc.. cuesta un montón volver a la rutina…a volver a levantarse con el despertado cuando no es de día, a volver a soportar al jefe, volver a estudiar… y es que vaya depresión me ha entrado al ver el calendario laboral y ver que hasta el 17 de abril no hay ni un solo festivo! Por dios q 2 meses y medio más largos!Ya ni San José ni nada! y no os olvidéis que el lunes 20 de enero es el día más deprimente del año en el hemisferio norte, llamado Blue Monday, que por qué? Las Navidades han quedado atrás, hace frío, la cuesta de enero ya se siente en los bolsillos. Una fórmula matemática con estos parámetros señala al tercer lunes del mes de enero, como el más deprimente del año. Luego se demostró que su fórmula no tenía sentido. Sin embargo, el Blue Monday se ha convertido en un clásico, hoy convertido en uno de los términos más utilizados en Twitter. Ya lo veréis en escasos 15 dias

Pero bueno que no quería yo que el blog fuera hoy triste, sino todo lo contrario! Pensar que según dicen, solo son los primeros días, luego el cuerpo coge ritmo y ya se acostumbra…y sobre todo que tenemos que pensaren las cosas buenas que nos va a traer este año!

¿Teneis muchos propósitos?  ¿Los típicos?: Gimnasio, Ingles, dejar de fumar, empezar a correr?

Y es que como nos gusta el 1 enero empezar a pensar en las cosas que queremos conseguir durante los siguientes 365 ó 366 días...Y es que cuando comenzamos el año, ya sea el año natural o el lectivo, nos empeñamos en proponernos cosas, que luego a la larga no conseguimos del todo. Yo este año solo me he propuesto una cosa: ser FELIZ, hacer lo que realmente quiera, pensar un poquito más en mí, y disfrutar de todo lo bueno que tenemos alrededor, sobre todo de la familia y los amigos, y como no de Tina y Mina y los buenos momentos que aún nos quedan.

Y bueno para terminar este post no me quiero olvidar de lo mejor que sucede en esta época: LAS REBAJAS!!!

Aunque ayer me lleve una gran decepción y en MichaelKors no hay rebajas, vamos que los bolsos siguen costando el mismo pastizal que el año anterior! Joo con lo feliz que fui yo a la tienda… se me quito en seguida cuando vi que los precios eran los mismos…así que me seguiré conformando con las tiendas de siempre, y eso que yo no sé si fue la decepción, pero fue la primera tarde que Lina se fue de compras y Lino compró más! Pero hago una apreciación positiva de esto: quizás esto significa que este año voy ahorrar mucho más…:P  y es que aquí el que no se consuela es porque no quiere.

 

Bueno espero que empecéis muy bien esta primera semana “normal” del año, y que podamos disfrutar de un año inolvidable, porque ahora que comienza es la hora de soñar con las cosas que podemos vivir en este año. Este año no tendremos la crisis de los 30, pero seguro que la de los 31 también mola!

Ser felices!

  
Lina. 

miércoles, 25 de diciembre de 2013

FELIZ NAVIDAD!!!

Feliz Navidad!!

Tina, Mina y Lina os deseamos unas felices fiestas, que comáis mucho turrón y que os traigan muchas cositas sus Majestades los Reyes Magos

Nosotras le hemos hecho un poco la pelota a Papá Noel y nos ha traído VACACIONES!!!!


Volveremos con nuevas historias en el 2014!!

Que empecéis el año con buen pie y sobre todo con una gran sonrisa!!


Y como no a todo el mundo le gustan estas fiestas... también os dejamos un anti-villancico muy original!!!


Tina, Mina y Lina.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Buongiorno italiani!

Como ya sabéis he estado unos días por la tierra de la pasta, la pizza, la birra... y los helados uuum!! de las termas, el renacimiento y el barroco y la conducción temeraria.
En resumen, pasé el puente en Roma y me dieron mucho de sí. En cuatro días que he estado he visto prácticamente todos los sitios de interés turístico. Así que he pensado que lo mismo os viene bien una guía sencilla, como muchas otras que podéis ver en internet, de Roma en 4 días, o 3 días y medio…
Estaréis pensando que como es posible ver Roma en 3 días y medio… pues sí, es prácticamente imposible porque Roma tiene millones de sitios con encanto y en tres días no te daría tiempo de verlos todos, y menos si quieres visitar todos los museos. Pero cuando se va con ansia de visitar, porque este año Tino (como diría Lina) y yo no habíamos tenido vacaciones, las ganas de ver cosas hay que aplacarlas pateando, o como se diría vulgarmente, quemando suelas.
Pero antes de nada, lo mejor para aprovechar al máximo pocos días de visita es planificar el viaje con antelación. Afortunadamente ahora hay muchísima información en internet. Si me apuras, no hace falta ir a ningún sitio, que con el street view lo puedes ver todo y con gran calidad en los detalles.
Volviendo a la planificación del viaje, nosotros nos hicimos nuestra propia guía de la ciudad, personalizada. Hice una libreta, no tan bonita como las de Mina de la semana pasada, pero también DIY en tamaño reducido, donde apuntamos los horarios a tener en cuenta (vuelos, autobuses, acceso a lugares turísticos), la dirección del hotel, qué ver, por dónde pasear, sitios para comer, tomarse una cerveza o un helado, dónde comprar… un poco de todo. Además a mí me gusta dejar algunas hojas en blanco al final para anécdotas del viaje o el nombre de algún sitio para luego recomendarlo.
Y con la guía en el bolsillo, la batería de la cámara a tope, y los zapatos más cómodos que tenemos, comenzamos nuestro viaje.
Llegamos a Ciampino a las 9:15h de la mañana y nos fuimos directos a la taquilla de los autobuses para coger el primer bus que nos acercara al centro. Salía a las 9:35h así que de la taquilla a la cola… el autobús nunca llegó, y nos tocó esperar hasta el de las 10:00h. Daremos las gracias porque fuimos los dos últimos en entrar… si no habríamos esperado hasta el de las 10:35h…
El viaje es cortito, sobre todo se lo amenizas con la ilusión de los pasajeros que, como nosotros tenían ansia de llegar a destino. En concreto un niño que se pasó los 45 minutos de viaje diciendo Buongiorno italiani!, y Cuándo comemos? Y a quien dedico el título de mi post.
Por fin llegamos a Roma, a la estación de Termini. Nuestro hotel estaba muy cerca, pero decidimos pasar a desayunar antes, para ir cogiendo fuerza. Dos capuchinos y una palmera para dos. En este momento nos dimos cuenta de lo caro que resulta sentarse en un taburete de skay de los 80. Que si me hubiera sentado en un taburete del tiempo de los romanos hasta me hubiera parecido barato, pero el de skay repegado… En definitiva, en Roma está sobrevalorado el accomodati.
Antes de pasar por el hotel visitamos Santa María Mayor, que nos quedaba a  un paso del hotel.
Después de dejar el equipaje en el hotel y coger un mapa de la ciudad, nos fuimos directos al Foro Romano. Si compras la entrada combinada (Foro-Palatino-Coliseo 12€) no tienes que hacer apenas cola.
Menos mal que llevamos audioguía!! Gracias a mi amiga E que tiene de todo y nos las pasó antes de irnos ;)


Si no es difícil enterarse de lo que ves o simplemente hacerse una idea de dónde estás. Excepto en el Coliseo, aquí sí que puedes oír el rugir de las fieras, griterío de las masas y el choque de espadas!! 


  
Por la tarde nos “perdimos” callejeando por el Trastevere. Es un barrio con mucho encanto puestos callejeros de artesanía y muy buen ambientillo. Cenamos por allí en Ivo a Trastevere y mi recomendación son los Gnocchi ragù.
La última visita del día fue para la loba capitolina. 
 Para el segundo día, Tino planificó la ruta para que el paseo nos permitiera ver el máximo de puntos de interés y sin apenas subir una cuesta!!
Piazza della Repubblica, Piazza de Barberini, Trinità dei Monti, Piazza di Spagna Piazza del Popolo, Mausoleo de Augusto…
Si todavía no estáis cansados nos queda por ver el Panteón (con los ojos como platos y la boca abierta me quedé!! ), la piazza Navona (con su Mercadillo Navideño y el carrusel), Campo di Fiori (con más bufandas y paraguas que Fiori), Templo de Adriano (o lo que queda, que además lo han integrado en un edificio moderno… ERROR!!), Area Sacra (o el palacio de los gatos), y por supuestísimo la Fontana di Trevi (tiramos las monedas, por supuesísimo!! Que yo quiero volver!). 


 
Ni que decir tiene que todo este paseo lo hicimos andando, (aunque seguro no fue exactamente en ese orden), y por supuesto con los correspondientes descansos para café, pizza o helado, o todo.








El tercer día lo pasamos prácticamente al otro lado del río. La Ciudad del Vaticano puede ser pequeña pero caray!! Lo que da de sí. Tiene tantísimas cosas de ver que no sé si mis ojos fueron capaces de percatarse de todo… Pero volví a dar gracias a las benditas audioguías!! Aquí, puedes pasarte todo el tiempo que quieras o puedas, pero siempre será poco…
Subimos a la cúpula de la basílica del Vaticano, madre mía que claustrofobia!! Teníamos que ir de uno en uno, subiendo por unas estrechas escaleras y con los techos inclinados, vamos que llegué arriba con un sofoco… Más de 550 escalones! Casi ná! 
El último día, como sólo teníamos una mañana, nos dimos un paseo por las zonas menos céntricas, y por último fuimos a la Bocca de la Verita. Mejor el último día, porque hubiera sido incómodo viajar con una sola mano. Sobre todo cuando en una mano iba la pizza y en la otra la cerveza.
Aunque nuestro viaje llegaba a su fin, las aventuras no… Teníamos comprados los tickets para ir al aeropuerto, pero como a la ida el autobús no salió…así que deprisa y corriendo buscamos un taxi con unos cordobeses mu salaos, y más prisinis que yo, y mira que es difícil. Uno incluso les decía: “quitaros el reloj, el cinturón y yodo lo que pita ya, lo metéis en el abrigo y así pasamos el control rápido!! Y pretendían hacer eso en el taxi… o mejor dicho, en un taxi en Roma!!! Donde los semáforos se consideran luces navideñas permanentes y la línea continua es meramente orientativa… Pobres ilusos… Sorprendentemente llegamos a nuestro destino
Y una semana después sigo con tal morriña de vacaciones…
Me voy a echar un euromillón a ver si el próximo viaje lo hago sin fecha de retorno!!

Tina.





 

viernes, 13 de diciembre de 2013

Pasándolo como niños!!


Con cierto jet-lag-post-puente, aquí vengo yo con un nuevo post. Espero que me perdonéis el retraso, que en mí son habituales, pero no  pasa nada, se lee igual!! Y espero que luego os animéis a ponerlo en práctica!!!

No sé si a vosotr@s os pasa, pero yo estoy sufriendo (y no sé si tiene algo que ver con mi edad biológica, ya estamos otra vez con los dichosos venti-todos inevitablemente…, o con el boom en las redes sociales), el resurgir de mi vena creativa y mis ganas de hacer manualidades como en mi tierna infancia, que ahora conocemos de forma cool con las siglas “d.i.y. (do it yourself).

Y es que, debido a que he llegado a un punto en el que ya he acumulado demasiado detodo en casa y voy a llegar en breve al punto de saturación, me he dispuesto a recolocar todo, armarios, estanterías, cajones, etc… pero no he sido capaz de tirar casi nada, me da mucha pena!! Así que, seguramente influenciada subliminalmente por lo que llevo viendo desde hace ya tiempo en internet, he empezado a cavilar ideas para reutilizar algunas de mis cosas. Bueno, he de decir que aquí la que siempre ha sido una manitas, y de la que llevo años aprendiendo y asombrándome con las cosas tan superchulísimas que hace con casi cualquier material reutilizado, es nuestra amiga Tina!! Pero bueno, el caso es que yo he empezado a hacer mis pinitos, y estoy encantada!! La verdad es que hacer este tipo de actividades te desestresa, te entretiene un montón en estos días de frío y lluvia que no apetece salir de casa, y cuando terminas la “obra”, a pesar de que las primeras pueden quedar un poco churro…, te sientes súper satisfecha. Vamos, que lo pasas como cuando eras un niñ@!!

Pues esta es mi idea de hoy, sencillas encuadernaciones, que son muy agradecidas, porque visualmente son muy bonitas, pero en realidad son muy fáciles de hacer! Lo mejor es intentar reutilizar materiales que tengáis por casa y que estuviesen por ahí muertos de la risa, pero siempre se pueden comprar cosas monísimas por mil tiendas y sobre todo online.

Si tenéis cuadernos viejos que nunca habéis terminado, por ejemplo, es el momento de coger sus hojas y arrancarlas. Con ellas, o si no, comprando un paquete de folios (con reciclados a mi me parece que queda más sofisticado), vamos a confeccionar nuevas libretas o cuadernos.

El tamaño que hagáis depende de vuestro gusto. Yo os voy a dar unas medidas que a mí me han resultado apropiadas, de un A5 y estrecha, o sea, medio folio, pero podéis hallar las proporcionales, para el tamaño y grosor que deseéis, si es mayor, para un A4, A3, o menor, un A6, o menos incluso. Obviamente, el tamaño de las pastas siempre será un poco mayor que el de las hojas que contendrá; más que nada, para que éstas se estropeen menos, pero también podéis modificar esto a vuestro gusto.

Comienzo cogiendo un taco de hojas del tipo y tamaño elegido. La hojas del interior podéis cortarlas a mano y dejarlas igualadas con la medida que se necesite, o podéis ir a una papelería y pedir que os las corten con la guillotina (muchísimo menos trabajo, jejejeje). Si compráis el paquete de folios, pedidles directamente que os lo den cortado en el momento y ya os lo lleváis. Una buena idea es cortar los de A4 por la mitad (A5), y a su vez, una de las mitades cortarla por la mitad (A6), y así tendréis hojas de dos tamaños distintos para dos cuadernos/libretas de tamaño diferente.

Antes de nada, os diré que la superficie sobre la que vayáis a realizar esto, la tapéis con, por ejemplo, varias capas de papel de periódico por si las moscas… que luego vienen los disgustos…

Cogéis un taco de hojas, en este caso, de grosor 7-8mm y las pegáis con cola, por uno de los lomos horizontales del taco. Para que sea más fácil y no se muevan las hojas del taco, las podemos sujetar con pinzas, y así, al estar comprimidas, ayudamos a que quede mejor pegado. La cola que utilizo, es blanca de uso escolar, que podéis comprar en cualquier librería o tienda de-todo. Es blanca al aplicarla pero cuando seca, queda transparente. Podéis echarla en un vaso de plástico, o en una botella cortada, porque lo más fácil es cogerla de ahí con un pincel duro, de grosor similar al lomo, y aplicarla con cuidado. Tenemos que dejarlo secar unas 3-4h…

Una vez que veamos que el taco está pegado y seco, se le hacen en el lomo encolado, unos 6 cortes oblicuos (/), en una dirección y en la contraria, con un cuchillo de sierra o una sierra de manualidades (¡cuidado que es fácil que se escape y cortarte un poco!!!), del grosor adecuado para que quepa un hilo de bramante (el hilo que se ha usado para embutir los chorizos toda la vida…), unos 2mm. Es un poco duro de serrar pero con paciencia se acaba haciendo el surco!

Cortamos 6 trozos del hilo de unos 2,5cm, que vamos a colocar en cada uno de los surcos que hemos hecho en el lomo, y volvemos a echarles cola por encima. Una vez seco, cortamos el hilo sobrante por los laterales de cada uno de los 6, hasta dejarlos al ras del grosor del taco.

Opcional es el siguiente paso, pero queda más profesional. Cortamos dos trozos de tela (a poder ser, hay que buscar lazo o tela con pespunte en el borde como el que vemos en las encuadernaciones “buenas” de libros), del grosor del taco, y de longitud 2cm aprox., y lo pegamos sobre el lomo encolado del taco, desde ambos bordes hacia el medio, justo dejando el bordado o pespunte sobresaliendo 1-2mm nada más hacia fuera. Además como adorno, podemos pegar un lazo de grosor inferior a 5mm, sobre el lomo. Pegamos unos 3cm hasta el borde superior del taco, y de una longitud de unos 25cm que queda suelta, de tal forma que luego quedará como marcapáginas, sobresaliendo entre las hojas por la parte inferior del taco.

Ahora seguimos con la parte de las pastas. (Se puede ir haciendo mientras vamos esperando los tiempos de secado del taco de hojas y así ganamos tiempo). Recortamos en cartón duro para las portadas (los de los coleccionables y revistas de los kioskos vienen de maravilla!!), dos rectángulos de 22x15,5cm. Y recortamos también en cartón, por ejemplo de una caja de cereales, otro pequeño rectángulo de 22cm x 8mm.

Ahora llega la parte crucial, que es elegir los papeles bonitos y estupendos que van a adornar nuestro cuaderno. Podéis elegir papeles de muchos tipos, pero os recomiendo que sean resistentes, no demasiado finos (incluso telas podrían usarse, aunque yo no he probado y la cola igual debería de ser para uso textil en este caso). Si tenéis la suerte de poder conseguirlos, son ideales los de los muestrarios de papel pintado para decorar paredes. Si no tenéis esa suerte, podéis encontrar papeles de diversas texturas y estampados de papelerías.

Para el lomo, coged un papel grueso y resistente en cuyo reverso debéis marcar la siguiente figura, marcando todas las líneas, con las medidas que yo he utilizado:

Y además, recortamos dos bonitos papeles (pueden ser algo menos resistentes que el papel del lomo, e iguales o diferentes, al gusto del autor) que serán nuestras portadas, cuyas medidas sean 14,5 x 26cm.

Comenzamos a montar las tapas. Sobre el papel grueso que será el lomo, vamos a ir pegando las distintas partes recortadas, siguiendo las líneas de la figura que hemos dibujado. Pegamos los rectángulos de cartón duro sobre los rectángulos de 3x22cm, ajustándolos a las líneas. Sobre el rectángulo de 8mm x 22cm, pegamos el que hicimos con la caja de cereales. Por tanto, nos quedan libres a ambos lados, dos rectángulos de 4mm x 22cm, que será por donde doblen la portada del haz y del envés.

Cuando esté seco, por el otro lado que será el exterior o pastas del cuaderno, pegamos, montando un par de mm sobre el papel del lomo, los papeles elegidos para decorar las portadas. Para ello se puede utilizar un pincel algo más grueso que el del lomo y así cubrir más rápido, pero hay que extender muy bien la cola para que no queden grumos. Una vez seco, hacemos las dobleces hacia dentro, tanto con el papel de las portadas como con el del lomo, y dejando las esquinas con un remate curioso (como envolviendo los regalos), lo pegamos por dentro a los cartones.

Teniendo seco ya el taco de hojas, lo pegamos a las pastas que también deben estar secas. Aplicamos abundante cola y pegamos el taco sobre el rectángulo central de cartón de la caja de cereales, apretando bien y sujetándolo un poco. Cerramos con cuidado las pastas como se cierra un cuaderno al uso, y así, lo sujetamos con pinzas para presionar, dejándolo que seque otro par de horas.
 


Pasado ésto, y viendo que efectivamente esté bien seco, para que quede curioso, podemos coger un folio (eligiendo uno cuyo color combine con las pastas a nuestro gusto) y lo pegamos por dentro de las pastas para ocultar debajo los remates de los papeles que hemos pegado como lomo y portadas. Para ello doblamos dos folios A4 por la mitad (uno para la portada delantera y otro para la de atrás) y encolamos una de las mitades totalmente, y sin dejar grumos, y 1cm o así, hacia la derecha de la doblez, y lo pegamos sobre el reverso de la pasta y 1cm sobre la primera y última hoja del taco, respectivamente. Por último volvemos a dejarlo secar con las pinzas puestas, y después de unas horas, voilá! Ya tenemos nuestro cuaderno terminado requetebonito y a poder ser con materiales reutilizados!!!

 

Aquí os muestro también otra libreta pequeña A6 que he hecho, simplemente encolando un lomo de los cortos del taco, de 1cm de grosor, pegándole un cartón duro del mismo tamaño que las hojas por detrás, y pegándole de tapa, un papel grueso reciclado desde atrás hacia delante, de ancho igual que el del taco de hojas, pero de longitud 4cm superior. Luego lo podéis decorar como queráis. Yo elegí hacer un cosido a la vista de un palito que encontré por la acera, con el hilo de bramante. Y los agujeros para pasar las puntadas los hice atravesando la libreta con una punta y un martillo sobre una tabla de cortar de madera (¡con mucho cuidado!) Luego le añadí una hoja seca de un árbol de la calle (podéis hacer figuras con papeles, telas, botones, abalorios, ¡lo que se os ocurra!! y se lo pegáis a la portada…) y listo!!



 No me digáis que no queda bonito y hay posibilidades infinitas! Sobre todo para hacer regalos de forma económica, y con las Navidades a la vuelta de la esquina… Ya os podéis poner a ello en un par de ratos libres que tengáis!!

Mina.